Scott Morrison, Primer Ministro de Australia, declaró ayer la emergencia nacional en respuesta a las severas inundaciones a lo largo de la costa este.

“Australia se está convirtiendo en un país más difícil para vivir debido a estos desastres naturales”, dijo el Primer Ministro en conferencia de prensa.

Hasta ahora, la catástrofe ha costado 21 vidas.

Australia vuelve a registrar muertes y pérdidas económicas a raíz de un desastre natural, luego de los destructivos incendios forestales en 2019; ahora, por el severo temporal y las inundaciones en (las regiones de) Nueva Gales del Sur y Queensland.

El estado de emergencia, sin embargo, deberá contar con el reconocimiento protocolar del gobernador general australiano, David Hurley, para que las autoridades puedan tener mayor acceso a los recursos disponibles y ayuden de manera más rápida a las zonas devastadas.

Morrison también anunció más ayudas financieras y la extensión de subsidios para los damnificados y recalcó que entiende el descontento y las protestas realizadas por varios habitantes de Lismore, porque han tenido que afrontar un evento que sucede “una vez cada quinientos años”.

El Gobierno de Australia, además de haber pagado subvenciones por desastre a unas 330 mil personas afectadas por las inundaciones, desplegó alrededor de 4 mil 400 soldados en Nueva Gales del Sur y Queensland para realizar tareas de limpieza y reconstrucción.

Por dahemont

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *