El Congreso de Guatemala, controlado por conservadores oficialistas, aprobó sorpresivamente una ley que sanciona el aborto con cárcel de hasta 25 años y prohíbe el matrimonio entre personas del mismo sexo. 

La Ley para la Protección de la Vida y de la Familia, propuesta por el conservador VIVA, fue aprobada la noche del martes por una amplia mayoría de legisladores, incluyendo algunos de partidos aliados del presidente Alejandro Giammattei que la sacaron de la congeladora en la que estaba desde el 2018.

La polémica normativa, que aún debe ser publicada en el diario oficial para entrar en vigor, prohíbe fomentar en la niñez y adolescencia programas para promover la diversidad sexual, “la ideología de género o enseñar como normales las conductas sexuales distintas a la heterosexualidad”.

El texto, aprobado en el Día Internacional de la Mujer, señala también que ninguna persona podrá ser perseguida penalmente “por no aceptar como normal la diversidad sexual o la ideología de género“.

El procurador Rodas condenó la decisión de los legisladores, al igual que organizaciones de personas LGBTIQ, y anunció que promoverá una acción de inconstitucionalidad.

Por su parte, Samuel Pérez Álvarez, diputado de Bancada Semilla, señaló que no debería llamarse la ley de la vida y la familia, “debería llamarse ley para encarcelar y matar mujeres”.

La norma eleva, además, las penas de prisión para las mujeres que aborten, que antes iban de 5 a 10 años y ahora serán hasta 25 años, y aunque mantiene la posibilidad de interrumpir el embarazo solo cuando esté en peligro la vida de la madre, endurece las condiciones para practicarlo.

Por dahemont

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